¿Estoy de parto? ¿Cuándo ir al hospital? Te damos 5 consejos para que sepas detectarlo
Vas llegando a las últimas semanas de embarazo y cada vez lo tienes más presente: el parto se acerca. Pero, probablemente si eres primeriza haya una pregunta que te esté rondando la cabeza a todas horas: ¿Sabré que estoy de parto? A continuación, pasamos a darte 5 consejos para saber si el parto se acerca o si ya lo estás.
En primer lugar, hay que comentar que si estás de parto, seas o no primeriza… lo sabrás. Pero en las primeras veces, muchas mujeres tienen dudas al no saber cómo es exactamente el inicio del parto y temen que puedan estarlo y no saberlo o no tener claro que lo están.
Para que lo tengáis claro, os hemos preparado una serie de síntomas que os harán saber de forma inequívoca cuando estáis de parto y debéis acudir al hospital. Aunque eso sí, tenéis que tener en cuenta que el parto puede desencadenarse en cualquier momento sin ningún pre-aviso. De hecho es muy frecuente el haber acudido al ginecólogo recientemente y, tras decirte que no hay señales de que te vayas a poner de parto, esa misma noche o al día siguiente estás de camino al hospital.
Recuerda que aunque un embarazo dura 40 semanas, el ponerse de parto a partir de la semana 37 se considera normal, es decir, ‘a término’. Además, hay que tener en cuenta que, aunque no hayas cumplido las semanas anteriormente indicadas, si crees que puedes estar de parto, debes acudir al hospital para salir de dudas, ya que podría deberse a una amenaza de parto prematuro.
1.- La barriga no está tan alta
Conforme ha ido avanzando el embarazo, habréis podido comprobar cómo la barriga seguía creciendo sin cesar hasta el punto de que nos cuesta respirar. Cuando el momento del parto está próximo, la barriga tiende a bajar y nos esto nos permite respirar mucho mejor. La sensación es de que el bebé se ha encajado, entrando en el canal de parto.
Normalmente también orinaremos con menos frecuencia, dado que la presión de la vejiga disminuye. Aunque sí que cuando se acerca el parto, podemos sentir más ganas de ir al baño de lo normal.
Hay que tener en cuenta que este síntoma no es una señal clara de que el parto vaya a producirse inmediatamente, pero sí que forma parte de la transición hacia el momento de dar a luz. También hay que tener en cuenta que no tiene porque ser siempre así, es decir, puedes estar de parto y tener la barriga arriba.
2.- Expulsión del tapón mucoso
Muchas mujeres achacan la pérdida del tapón mucoso a un inicio inminente de parto. Pero lo cierto es que estoy no es así, incluso hay muchas mujeres que acuden al hospital con el parto iniciado y no han expulsado el tapón mucoso, el cual lo extraerá la matrona que atienda vuestro parto.
Del mismo modo, también se puede expulsar el tapón mucoso en cualquier momento de la gestación, sin tener que salir corriendo al hospital por creer que estamos de parto o porque algo va mal. Si es expulsado antes de tiempo, nuestro cuerpo volverá regenerarlo automáticamente para proteger a nuestro bebé. También, puede ser que se expulse el tapón mucoso pero que el parto no se desencadene hasta pasados unos días.
En caso de expulsarlo, puede que no se expulse por completo, pero lo identificaremos como una sustancia espesa parecida al flujo, que puede ser de color transparente, rosáceo o marrón.
3.- Contracciones
Ojo con este punto, ya que si eres primeriza, puedes confundirlas con las famosas contracciones de Braxton Hicks, que seguro que ya las has sentido anteriormente a lo largo del embarazo, en torno al segundo trimestre, tal y como comentábamos en los post de los 10 síntomas más comunes del segundo trimestre de embarazo y los 10 síntomas más comunes del tercer trimestre de embarazo.
Como ya comentábamos, se tratan de unas contracciones en las que notarás que la tripa se pone dura durante unos segundos y, más tarde, vuelve a estar blanda. Se trata de contracciones molestas, sí, pero siento deciros que no son nada comparables con las contracciones que anuncian el parto. Se distinguen muy bien por el tiempo que duran, el dolor y la frecuencia con la que suceden, siendo este último punto es más llamativo, ya que no son regulares. Es decir, pueden darse en intervalos de 8 minutos, después 15 minutos, luego 2,…
En las contracciones de parto, sentirás que cada vez duran más tiempo y se suceden con más frecuencia. También son fáciles de diferencias porque no cesan ni se alivian con el cambio de postura o de actividad. Además, conforme vayas teniendo más, el dolor también irá aumentando, además de su frecuencia y tiempo, pudiendo durar de a 30 a 70 segundos. Así que, ante la duda, cronómetro en mano y empieza a calcular cada cuánto tiempo son. Aunque con cada médico varía un poco, por normal general, se suele decir que hay que acudir al hospital cuando las contracciones se producen cada 5 minutos durante una hora.
4.- Romper aguas
Bueno, se trata de un síntoma en el que no hay lugar a duda de que el parto ha comenzado. Aunque, existen un par de cuestiones a tener en cuenta antes de ir al hospital. Se trata del tipo de agua que hayáis expulsado, es decir, de su color.
En el caso de tratarse de aguas claras, tranquilas, aunque parezca mentira podéis tomaros algún tiempo en ir al hospital. Pero, si por el contrario son aguas sucias, ahí sí, tenéis que correr, ya que el hecho de que sean turbias suele indicar que el bebé ha expulsado meconio en el útero, así como sufrimiento fetal.
Si has roto aguas, sea cual sea el caso, es posible que no sepas qué hacer para no dejar todo perdido como por ejemplo el coche. En esos casos, coge un buen número de toallas y colócalas encima del asiento para el trayecto. Además, a no muy tardar, si es que no las tienes ya, comenzarás a tener las contracciones de parto.
Hay que tener en cuenta que también puede existir una fisura en la bolsa, lo que no se desencadenará en algo tan escandaloso como la rotura completa de la bolsa, pero que también nos avisa de que debemos acudir al hospital. La sensación será la de notar como que te estás haciendo pis encima, o bien quizás lo notes en el baño cuando veas que agua que no deja de caer. Dependiendo del nivel de fisura, la cantidad de agua puede ser más o menos abundante, pero siempre en cualquier de los casos, hay que ir al hospital.
5.- El síndrome del nido
Puede que ahora te parezca una estupidez, pero es algo que sucede en casi todos los casos. Se trata de una necesidad imperiosa de tener todo listo para la llegada del bebé. Digamos que podría ser como un sexto sentido, ya que no suele pasar mucho tiempo desde que se tiene hasta que se desencadena el parto.
Es cierto que es más común en madres primerizas, pero hay mujeres que ya son madres que lo han seguido teniendo con el resto de sus hijos. Sea cual sea tu caso, es conveniente tener la bolsa del hospital preparada con antelación para que cuando nos pongamos de parto, no tengamos que preocuparnos de eso y, directamente, coger la bolsa e ir al hospital.






